“Alabado sea el Señor Todopoderoso”
1 ¡Alabado sea el Señor, el Todopoderoso, el Rey de la creación!
¡Oh alma mĂa, alábale, pues Él es tu salud y tu salvaciĂłn!
Que todos los que oigan
Ahora acércate a Su templo,
Uniéndome a la alegre adoración.
2 Alabado sea el Señor, que sobre todas las cosas reina maravillosamente
Y, como en alas de águila, elevando, sosteniendo.
ÂżNo has visto
Todo lo necesario ha sido
ÂżEnviado por Su bondadosa ordenaciĂłn?
3 Alabado sea el Señor, que os ha hecho maravillosamente,
La salud te ha concedido y, al caer descuidadamente, te ha detenido.
Qué necesidad o pena
ÂżAlguna vez ha fallado de alivio?
Las alas de su misericordia te dieron sombra.
4 Alabado sea el Señor, que prosperará tu obra y te defenderá;
Ciertamente Su bondad y Su misericordia te asistirán diariamente.
Reflexionar de nuevo
Lo que puede hacer el Todopoderoso
Como con Su amor Él se hace amigo de ti.
5 ¡Alabado sea el Señor! Que todo lo que hay en mà lo adore.
Todo lo que tiene vida y aliento, ¡venid ahora con alabanzas ante Él!
Que el Amén
Sonido de Su pueblo otra vez;
AdĂłrenlo con alegrĂa y para siempre.
Texto: Joachim Neander, 1650-80; tr. Catherine Winkworth, 1827-78, alt.; MelodĂa: Ander Theil Des Erneuerten Gesang-Buchs, 1665, Stralsund; Texto y melodĂa: Dominio pĂşblico

